De Cascina Costa a Schiranna

Una vez solventada la polémico con Ianuzzi, MV Agusta volvía a la actualidad del mundo de la moto en la primavera de 1992, gracias a un inesperado comunicado de prensa de Cagiva Motor. Allí se daba a conocer la adquisición de la marca de Cascina Costa por parte del grupo Castiglioni, lograda tras un duro litigio con muchas otras firmas del mundo financiero e industrial. Esta negociación lo fue solo para la adquisición de la marca, porque material y motocicletas había sido ya vendidos, a excepción de un lote de motos de carretera y de competición que había permanecido bajo la custodia de la sociedad GLA (Grupo de Antiguos Trabajadores) de MV Agusta, que aún hoy es posible contemplar en el Museo de Cascina Costa.  La noticia fue espléndidamente recibida por todos los apasionados de las dos ruedas.
La compra de la marca legendaria por parte de los emprendedores más dinámicos del sector motociclístico era una garantía del renacimiento de MV Agusta. Por otra parte, la familia Castiglioni era la única del sector que se había demostrado capaz de rescatar marcas en crisis y devolverlas al éxito. Partiendo de las cenizas de la gloriosa Aermacchi AMF, los Castiglioni habían dado ya sobradas pruebas de su capacidad empresarial creando Cagiva, que pocos años después había salvado a una agonizante Ducati, victima de las estrategias de las finanzas públicas. Tras haber llevado la producción de la sueca Husqvarna a Schiranna, el grupo ofrecía la gama más diversificada de motocicletas del panorama europeo. Pero si de las demás marcas Cagiva había heredado tecnología y medios industriales, con la compra de la gloriosa MV Agusta, el único legado era la fuerza del nombre de la marca.

Los ingenieros de Cagiva Motor se encontraron delante de un folio en blanco, partiendo tan solo de la idea clara que una MV Agusta no podía estar propulsada por otro tipo de motor que no fuera un tres o cuatro cilindros en línea. Una configuración que no existía en el panorama motociclista europeo de la época y por lo tanto Claudio Castiglioni se encontró con la tesitura de comprar un motor japonés, o bien diseñar uno de nuevo. La segunda opción fue la que se impuso, con un proyecto desarrollado en colaboración con la Ferrari y bautizado como F4, evolucionado ulteriormente hasta el día de hoy por los técnicos y motoristas de MV Agusta. Este motor nacía con innovadoras ideas, como la disposición radial de las válvulas y el cambio extraíble. La primera solución heredada de los motores Ferrari y la segunda, de las Cagiva de GP.
La industrialización de este motor iba a combinarse con el desarrollo de la parte ciclística y estética por parte del maestro Massimo Tamburini, a su vez Director del CRC (Centro Ricerche Cagiva). Tamburini poseía ya una larga experiencia en vestir motores de este tipo, acumulada en sus años pasados en Bimota (acrónimo de Bianchi, Morri y Tamburini).

El primer prototipo se acabó un día antes de la apertura del Salón de Milán de 1997 y publicado por primera vez en la prensa el 16 de septiembre de aquel mismo año. Rápidamente los cronistas de la época alabaron aquella maravilla llamada MV Agusta F4. Roja y plata, como sus antecesoras, con aquellos escapes tipo órgano que hacían sonar sinfonías ya olvidadas, la MC Agusta F4 se impuso rápidamente como un objeto del deseo dentro del mundo motociclístico. El consiguiente proceso de producción se articuló en dos diferentes fases. La primera, con una serie limitada de 300 unidades de F4 Serie Oro, equipada con carrocería en carbono, piezas en magnesio y moto con cárteres fundidos en arena, que precedió a la versión S, destinada a un público más amplio gracias a un precio más contenido. 

En abril de 1999 se organiza en el circuito de Monza la primera presentación dinámica de la F4 Serie Oro, que contó con la asistencia de más de cien periodistas especializados. La moto impresionó con una velocidad de más de 280 km/h y una extraordinaria parte ciclo, considerada unánimemente como la nueva referencia absoluta. A pesar de un precio por encima de los 35.000 € al cambio, la F4 Serie Oro desapareció de las tiendas en un abrir y cerrar de ojos, yendo a parar a los garajes de los más afortunados y entendidos aficionados de todo el mundo. Entre los personajes célebres de esta exclusiva lista, son muchos los nombres: El Rey Juan Carlos, Emanuele Filiberto, Lapo Elkann, Tom Cruise, Angelina Jolie, Hugh Laurie, Brad Pitt, Eddy Irvine, Michael Schumacher, Gerard Berger y todos los jugadores de la selección nacional de fútbol italiana de 2006, entre los que se encontraban Marco Materazzi y Mauro Camoranesi. 

Para fabricar la nueva MV Agusta fue necesario reorganizar completamente el ciclo productivo, remodelando las instalaciones de Schiranna y creando nuevas líneas de montaje, tanto para la moto como para el motor. La fábrica de MV Agusta se rediseñó en colaboración con Porsche Consulting, líder en consultoría industrial.
Con el objetivo de ampliar su cuota de mercado, MV Agusta ha invertido en una nueva plataforma, creando un revolucionario motor de 3 cilindros y 675 cc. Este motor, presentado en 2010, ha dado origen a una nueva MV Agusta deportiva de cilindrada media, la F3 675, que se convirtió en 2012 en una de las 600 cc más vendidas. El mismo 2012, este motor 3 cilindros de 675 equipaba a una nueva naked de media cilindrada, la Brutale 675 cc. En 2013 la gama se amplió de nuevo con la presentación de las Brutale y F3 800 cc, renovándose así mismo toda la gama de 4 cilindros, con las nuevas F4 1000 y Brutale 1090.
A finales de 2013, MV Agusta lanza al mercado la Rivale 800, un modelo exclusivo, ganador del título “La moto más bella del Salón de Milan 2012” del año de su presentación. Este mismo 2013, MV Agusta presenta la Turismo Veloce 800, la primera y revolucionaria gran turismo de la marca. Y finalmente, a principios de 2014, la Brutale 800 Dragster, símbolo del concepto naked sin compromisos y toda una exaltación del diseño, la Brutale más extrema y esencial.

Galería